jueves, 17 de diciembre de 2015

Sobre Sismos y Sismólogos


El sismo del 25 de Abril del 2015 en Nepal, que costó la vida a varios miles de personas, fue un recordatorio más del gigantesco enfrentamiento de las placas tectónicas continentales de India y Asia, iniciado 50 millones de años atrás. El sismo, de magnitud 7.8 Richter, no alcanzó la energía del acontecido en la misma región  en 1934, de magnitud 8.1 Richter y que mató a más de 10 mil personas (Time, 11/05/2015). Comparado con el que afectó recientemente a nuestra región, de magnitud 8.4, parece relativamente débil, pero costó la vida de más de 5 mil personas. Ello muestra que la magnitud es un factor importante, pero no el único a considerar, porque también interviene la distancia al hipocentro y las características geológicas y humanas del área afectada, como la calidad de las edificaciones. Al respecto, aparte de la forma en que se libera la energía mecánica de las placas afectadas, es muy importante el contexto tectónico de su interacción. En esta materia podemos distinguir tres contextos principales. El primero es el de los sismos ligados al proceso de subducción, vale decir de la penetración inclinada de una placa oceánica bajo otra placa oceánica o bajo una placa continental. En el primer caso se forma  en la superficie un arco de islas volcánicas, como Las Filipinas o Japón. En el segundo, se genera una cadena orogénica como los Andes. Los sismos tienen su hipocentro en la zona de subducción y su efecto es comparativamente menos destructivo, en particular los del tipo Andino, que también son más benignos en materia de tsunamis que los de los arcos de islas. El segundo caso implica dos placas tectónicas que se deslizan horizontalmente, una respecto a la otra, como ocurre en la zona de falla de San Andrés, California, donde la placa occidental, oceánica-continental, se desplaza hacia el NW respecto a la placa continental norteamericana. Los sismos generados son poco profundos y la componente  de las  ondas sísmicas paralela a la superficie genera esfuerzos de corte muy dañinos para las estructuras. El tercer contexto, ejemplificado por los Himalaya, donde las dos placas continentales chocan frontalmente producen  una especie de “inmovilismo dinámico” cuya ruptura es también muy destructiva por las grandes energías liberadas. Pese a ello, tanto India como China no han renunciado a aprovechar el elevado potencial hidroeléctrico que encierra esa cordillera y hay unas 600 represas operativas  o en construcción (Sci. Amer., Agosto 2015). Al respecto, las advertencias de los sismólogos no han sido bien recibidas, al menos por el gobierno de India, que en el 2012 expulsó al sismólogo B. Belham (Univ.Colorado, Boulder) que mencionó en público la posibilidad de un sismo de magnitud 9.0 Richter. Si consideramos los juicios a sismólogos italianos por el caso de L`Aquila (2009) , así como el proceso aún pendiente en Chile por el sismo del 27 de Febrero del 2010, podemos concluir que tampoco la profesión de sismólogo es de las más seguras.

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